BELLEZA, PEQUES

Mini Bio: mi mayor orgullo

Ahora que os he confesado la (nula) aportación realizada por la categoría Maquillaje a mi Contador Bio, os puedo contar sin tapujos cual es mi mayor orgullo: Mini Bio.

Me diréis que a ver qué madre no se siente orgullosa de su retoño, y no os faltará razón.

Pero nos estamos apartando del tema, y la entrada de hoy promete ser más larga que un día sin crema hidratante, así que vamos a ver si hablamos claro.

Me estaba refiriendo a la sección Mini Bio de mi cuarto de baño.

Foto: Miss Bio
La sección MiniBio del cuarto de baño

Bien, partimos de la base de que los niños tienen una piel (y un pelo) alucinantes. Claro, es que aparte de que sus células son jovencitas, todavía no les ha dado tiempo a cargarse su equilibrio a base de limpiar, frotar, exfoliar, y arrasar sin piedad con el film hidrolipídico que la protege como hemos hecho sus mamás, que luego vamos de entendidas. En fin.

El caso es que para los peques, lo tengo muy claro: “Less is more”.

Y como la entrada va ser más bien “more”, seguidme por aquí…

Un champú, un jabón y, para ocasiones puntuales, una crema facial. Eso es todo lo que se necesita cuando la naturaleza nos ha regalado una piel como la suya.

En estos (casi) tres años, he probado muchos productos bio, y me han gustado casi todos, pero ahora mismo los que estamos usando son estos.

Foto: Miss Bio

El champú es de Urtekram, una marca danesa que me encanta. Certificada Ecocert, basa sus fórmulas en esa misma filosofía de “menos es más”, así que no podían acertar más conmigo. Las fórmulas son súper sencillas, y ellos mismos lo recalcan al final de la lista de ingredientes, cerrándola con un “Nada más”. Este en concreto lleva 100% de ingredientes naturales, y 10% orgánicos.

Foto: Miss Bio
¿Veis? No llega ni a 10 ingredientes.

Mi opinión: Lava muy bien, es muy suave, se aclara genial, huele divinamente, es un olor delicado, a caléndula pero con un puntito dulzón también. El único “pero” que podría tener es que es muy líquido. Súper líquido. Pero en realidad, esto que en un champú para mí es un “pero” importante, aquí no lo es. Al ser para la peque, resulta muy práctico, ya que se lo echo directamente en la cabeza y se extiende/masajea muy rápido. Además, trae 500 ml o sea que dura la vida entera (bueno tampoco nos pasemos, ninguna queremos escuchar frases como “Mamá, ahora que me he sacado el carnet para conducir trailers, por qué no me compras un champú de mayores”)

Lo podéis encontrar aquí o aquí, por ejemplo.

El que uso para el cuerpo es una crema lavante sin jabón, para cuerpo y cabello. Me gusta pero suelo alternar, así que según vaya cambiando ya os enseñaré otras opciones. Es de Natessance, una marca francesa que personalmente es la marca bio que más me ha convencido en cuestión de productos para bebés. También es certificada Ecocert, y lo que más me gusta es que al usarla no tienes la sensación de usar un producto “de  herbolario”, las texturas y los olores están súper logrados y son muy agradables. La loción limpiadora, que sirve para el cambio de pañal pero también para refrescar la cara, o cuando se manchan, es una maravilla olfativa (huele como a agua de azahar y caramelo). Así son los productos de esta marca, aparte de suaves, que eso lo damos por sentado pero no está de más señalarlo. Este producto del que os hablo reúne todas esos criterios, y su composición lleva 99% de ingredientes naturales, y 10% de orgánicos.

Foto: Miss Bio

Mi opinión: Cumple su función, lava sin agredir en absoluto y huele divinamente (ellos lo llaman “notas florales y dulces”, yo lo definiría como agua de azahar endulzada con miel, o sea, dan ganas de comérselo). Si tenéis un bebé, podéis utilizar solo este producto. Si el niño es un poco mayor os lo recomiendo solo para cuerpo, porque al ser una textura muy cremosa, muy densa, cuesta un poco más extenderlo sobre el cuero cabelludo y aclararlo (y si vuestro retoño es reacio a esta operación, que diría que lo son todos en algún momento, no está de más abreviarla, y que puedan seguir jugando tranquilamente…). El formato con pulsador es muy práctico, sobre todo con un recién nacido, porque no hay que soltar al peque para servirse.

No puedo recomendaros un sitio donde comprarlo porque el mío viene de Francia y no he encontrado ninguna tienda online española que vendiera la marca.

En la cara no suelo ponerle nada porque no lo necesita pero en algunas ocasiones, por ejemplo ahora que ha empezado el frío, le pongo un poquito de la crema facial Weleda. Esta gama seguro que la conocéis, así que no me voy a explayar mucho. Weleda es uno de los gigantes de la cosmética bio, absolutamente confiable, con precios asequibles, y la línea de caléndula es ya un clásico para los bebés de todo el planeta. Os diré que la línea en su conjunto no es mi favorita, el olor es bueno pero para mi gusto demasiado pronunciado en los productos de baño. Sin embargo para la crema no me molesta, me parece agradable que le huela la carita durante un tiempo cuando se la pongo. En cuanto a eficacia no tengo ninguna pega: hidrata y protege, que es lo que se espera de ella. El tubo no es lo más resistente al paso del tiempo, pero lo bueno que tiene este formato es que se aprovecha hasta el final.

Foto: Miss Bio
¡Pido disculpas por el estado del tubo!

La podéis encontrar en muchas farmacias, ecotiendas, y en muchas tiendas online como por ejemplo aquí.

Y por último os muestro un producto que ya no me es útil porque mi hija ya no usa pañales, pero os lo dejo como recomendación. Son discos (bueno, en este caso cuadrados) de algodón de Bocoton, otra marca francesa, también certificada Ecocert, que produce algodón 100% orgánico y de comercio justo (esto también es importante, además de con el medio ambiente son respetuosos con el ser humano). Yo los utilizaba con la loción de la que os he hablado antes, para el cambio de pañal, o en invierno con un linimento o una leche limpiadora. Van muy pero que muy bien, no se deshilachan en absoluto, porque están como cosidos a rombos. Esa textura “a rombos”, (supongo que sería más correcto llamarla “nido de abeja”, en fin, ya me entendéis) favorece también que arrastren muy bien la suciedad y sean muy eficaces sin dejar de ser suaves al tacto. Un 10, sin duda alguna.

Foto: Miss Bio

Los podéis encontrar aquí o aquí. Y si al igual que le pasaba a Míster Bio, preferís toallitas (o las usáis como yo para  llevar en el bolso), estas fueron mis favoritas.

Y eso es todo por hoy, en fin, es una forma de hablar, menuda chapa os he metido. ¡Menos mal que era un “less is more”!

¿Me perdonáis?

¿Seguís despiertas?

¡BUUUH! ¡SUSTO!

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5 Comentarios

  • Contesta Mini Bio amplía su colección « Miss Bio Noviembre 28, 2012 at 1:06 pm

    […] el éxito arrollador (sonidos de coliseo romano recibiendo a los leones) del primer post sobre los cuidados de Mini Bio, os traigo una segunda […]

  • Contesta Mini Bio amplía su colección « Miss Bio Noviembre 28, 2012 at 1:06 pm

    […] el éxito arrollador (sonidos de coliseo romano recibiendo a los leones) del primer post sobre los cuidados de Mini Bio, os traigo una segunda […]

  • Contesta ninabenito Mayo 8, 2013 at 12:20 pm

    Jajaja, mi MiniBio es 100% bio!!! Durante el embarazo fui 100% Bio, aunque, desgraciadamente, llevo toda la vida usando mucha química y eso habrá reducido su porcentaje innato, pero yo también uso muchos de los productos. Y a mi marido sólo le gusta la cremita para el culete de Weleda, aunque tengo una de Matarrania para probar que igual la desbanca…

    • Contesta Miss Bio Mayo 8, 2013 at 12:29 pm

      Pues podría ser, yo la tuve en mis manos pero demasiado tarde: se la regalé a una amiga que la debe estar usando ahora a todo tren!
      Ya nos contarás!
      Un beso para tu MiniBiotista :D

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