BELLEZA

¿Qué es la cosmética Bio? …(y qué no es)

Cuando escucho decir que lo Bio está “de moda”, la respuesta que me viene a la cabeza es que “Desgraciadamente, sí”.

“Desgraciadamente”, sí, habéis leído bien.

Porque el interés por preservar nuestro planeta, por no causar daño a ningún ser vivo, por mirar lo que comemos y lo que ponemos sobre nuestra piel no puede estar de moda.

Los que consideran que “está de moda” son los que lanzan una línea Bio en medio de un catálogo de productos químicos, los que diseñan un packaging en tonos verdes para captar al “consumidor concienciado”, los que, en definitiva, piensan “Bio” donde en décadas pasadas pensaron “Innovación”, “Revolucionario”, “Quién cuida de mí” o “Porque yo lo valgo”.

En algunos casos tienen tan claro que el negocio es rentable que llegan a crear (o a adquirir) marcas para que encarnen esa faceta, aparentemente desvinculadas del gran grupo al que pertenecen para que nadie sospeche del engaño.

Desde nuestro punto de vista particular, si hemos decidido pasarnos al Bio es por otros motivos, y en ese camino, sembrado de espejismos y cantos de sirena, una de las armas que tenemos frente al discurso del “marketing de lo verde” es la información.

Hoy vamos a empezar con lo básico, ya habrá tiempo de ir profundizando. ¿Qué tipos de cosméticos existen? ¿Cuales son “aceptables”? ¿Y cuales no?

Cosméticos naturales

En este terreno no hay ningún tipo de regulación. Lo único de lo que podemos fiarnos es de la etiqueta. Y no hablo de que en ella ponga “natural”, porque como digo, esta palabra no está regulada, así que nos pueden decir misa. Lo que hay que mirar es la lista de ingredientes INCI, la nomenclatura internacional que desde 1998 debe figurar obligatoriamente en cada producto.

Pero claro, no todos somos biólogos, me diréis (yo tampoco lo soy). Y os diré: “Vale. ¡Pero tenemos internet!”

Para saber qué hay exactamente en un producto podemos recurrir a una herramienta que ha puesto en pie la periodista Rita Stiens, autora del éxito de ventas “La vérité sur les cosmétiques” (“La verdad sobre los cosméticos”). Un motor de búsqueda que referencia todos los ingredientes usados en cosmética y nos revela su origen, su función y su nivel de toxicidad. Si no entendéis el francés no os preocupéis porque ha establecido un código en forma de emoticonos, que ilustran el nivel de toxicidad de cada producto. Podéis hacer vuestra búsqueda en francés aquí, o en inglés, aquí.

Tenéis que saber que el orden en el que figuran los ingredientes en la lista es decreciente, o sea que el ingrediente que figure en primer lugar será el que viene en mayor cantidad y así sucesivamente.

En esto, algunas marcas son más transparentes que otras e indican la proporción de natural que lleva cada producto, y podemos encontrar productos que aunque no estén certificados, tienen una composición muy satisfactoria.

Y es que de ser natural, a ser Bio, hay un paso, éste:

Cosméticos Bio

Estos productos también son naturales pero además, incorporan en su fórmula un determinada cantidad de ingredientes “procedentes de la agricultura ecológica”.

Para obtener una certificación, deben recurrir a organismos privados que analizan sus métodos productivos, su fórmula, etc, y otorgan el sello. Pero cada organismo tiene sus propios criterios. Así, algunos sellos son más exigentes que otros.

El label Cosmebio por ejemplo exige un 95% de ingredientes naturales, de los cuales al menos el 10% debe ser de origen ecológico, mientras que uno de los más exigentes, el también francés Nature et Progrès, exige un 100% de ingredientes ecológicos, y que el 70% de los productos de la marca estén certificados.

El label estadounidense USDA tiene diferentes “niveles”, entre ellos el “100% Organic” que también exige el 100%, el “Organic”, que exige un 95%, y el “Organic Ingredients” que exige un 70% de ingredientes Bio. En cuanto al label alemán BIDH, tiene su propia lista de ingredientes permitidos. Por su parte el organismo italiano ICEA anima a utilizar ingredientes naturales y ecológicos pero sin fijar cuotas mínimas.

Como vemos hay mucha heterogeneidad de criterios. Puede que en un futuro dedique una entrada analizar a fondo cada sello, pero como norma general ya es bastante útil saber que si lleva un sello, estamos evitando “lo peor”: productos de la industria petrolífera, experimentación o ingredientes de origen animal, colorantes sintéticos, OGM, parabenos…

Y por último os quiero hablar de un logo que se está implantando con fuerza, y que remedia a la ausencia de regulación de la que os hablaba más arriba respecto a los productos naturales: el label Natrue. Esta certificación pretende aunar los cosméticos naturales y los ecológicos bajo un mismo sello, pero con tres niveles de certificación: 1 estrella para los productos “Naturales”, 2 estrellas para los “Naturales con porción orgánica”, 3 estrellas para los “Orgánicos”. Este label venía hasta hace poco con las estrellas, pero se está imponiendo un nuevo formato universal, y para saber en qué nivel está el producto en cuestión es necesario entrar a la página web de Natrue.

Cosméticos semi-naturales

Aquí se complica todavía más la cosa. Habrá quién piense que estos no son aceptables, tarjeta roja y punto. Y es cierto que, en muchos casos, lo semi-natural no es más que una forma evolucionada del marketing del que hablábamos antes. Marcas que saben atraer a sus consumidores a base de un discurso pseudo-concienciado.

Aquí ya entra en juego la subjetividad, el criterio personal, si queremos o no queremos dejarnos convencer por tal o cual marca. Personalmente confieso que he caído más de una vez (bueno no tengo que confesar lo habéis visto en el post anterior, sin ir más lejos). Pero para mi defensa diré que cada vez lo hago menos y sobre todo, cada vez lo hago con más criterio. Esto es: no es lo mismo comprar un producto porque huele de maravilla o tiene un packaging increíble, que entrar a la tienda a analizar todas y cada una de las etiquetas y salir con el único producto cuya composición me ha parecido “limpia”… ¡o sin nada! Desde luego, en cuanto veo sulfatos, parabenes, quaterniums y otras perlas de la industria, salgo huyendo, pero ahí ya entra la libertad de criterio de cada uno.

En definitiva, de lo que se trata aquí no es de sacrificar en la hoguera a ninguna marca (de momento ;-)), sino de que sepamos qué estamos comprando. Y a partir de ahí, que cada uno actué según su criterio.

¿Sabéis una cosa? Este post me ha sugerido dos nuevas secciones para el blog:

“Parece Bio Pero No Lo Es” para, precisamente, este tipo de marcas que se suben al carro de la “moda Bio” sin otra conciencia que la de hacer caja.

Y “No Es Bio Pero Mola Bastante”, para hablar de todo lo contrario, marcas que no hacen alarde de sus cualidades pero tienen más de las que cabrían esperar (estoy pensando en algún que otro producto low cost cuya composición me ha dejado muy sorprendida recientemente).

¿Os ha interesado la entrada? ¿Profundizamos en los sellos Bio, o vamos al potingueo y seguimos descubriendo productos?

¿Cual es vuestro nivel de exigencia personal respecto a la etiqueta de un producto?

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8 Comentarios

  • Contesta Natalia Octubre 8, 2012 at 11:21 am

    Ayer encontré esta lista y me caí del burro. Pensaba que Korres y Apivita molaban, pero no molan. http://elartedeltocador.novaxove.com/2012/05/15/listado-productos-naturales-y-listado-productos-eco/

    • Contesta Miss Bio Octubre 8, 2012 at 11:28 am

      Hola Natalia, bienvenida!
      Gracias por el enlace, es un listado muy completo.
      Efectivamente, Korres y Apivita son marcas semi-naturales, por eso digo de que en esos casos ya entra tu decisión personal.
      Yo me acerco de vez en cuando, pero como decía, solo compro, en el caso de Apivita, los productos etiquetados 100% natural, y en el caso de Korres, pues ya nada porque estuve el otro día y hasta los champús tienen todos SLS!
      Así que si tu nivel de exigencia es alto, no, “no molan”, pero de vez en cuando se les puede dar una oportunidad y mirar bien las etiquetas.
      Lush también está en esa categoría, por ejemplo, pero si te fijas en las listas de ingredientes, hay muchos productos que son 100% naturales (¡y otros muchos que no!)
      Un abrazo!

  • Contesta Andrea Octubre 8, 2012 at 5:14 pm

    Muy interesante la entrada. Estoy de acuerdo con muchas cosas de las que dices ( yo tambien miro las etiquetas y si veo algo de SLS, siliconas… salgo corriendo, ejje), y gracias por compartir otras que no sabia. Hoy mismo me ha llegado mi pedido en iherb, y estoy deseando que sea de noche para laverme el peloo, jeje. Me gusta mucho tu blog, espero ver mas entradas de “productos bio” y conocer mas este mundillo. Un beso, gracias.

    • Contesta Miss Bio Octubre 8, 2012 at 5:27 pm

      Bienvenida, Andrea!
      Gracias por tu comentario, me ha hecho especial ilusión ya que temía haberme pasado con la extensión del post.
      Ya me contarás qué tal el champú, es una de las cosas con las que más me cuesta acertar…
      Si quieres puedes seguir el blog por Mail así no te perderás ningún post (arriba a la derecha ;) )
      Un beso y hasta pronto!

      • Contesta Natalia Octubre 8, 2012 at 6:20 pm

        Hola de nuevo! Se me ha ocurrido que podrías añadir una pestaña con un glosario con explicaciones fiables de estos ingredientes de los que intentamos huir. De momento solo he encontrado información muy esparcida por la red y es un lío y al final no me entero, que si aceite mineral, que si castor oil, que si silicona soluble, laureth sulfate no sé qué… Los lectores podemos ayudarte a ir aumentándolo a medida que averigüemos cosas.

        • Contesta Miss Bio Octubre 8, 2012 at 6:26 pm

          Estupenda idea!
          Creo que ya existe algo parecido, lo buscaré y os pondré el enlace, porque si alguna bloguera ha hecho este trabajo se merece que le envíe visitas!
          Y si no, empezaré una propia para que la información vaya quedando recogida…
          Ya tengo deberes ;)
          Muchas gracias por la sugerencia, Natalia!

  • Contesta Estela Febrero 6, 2013 at 2:13 pm

    Hola, acabo de leer esta entrada y me ha parecido interesantísima, has explicado más que bien y de forma muy clara y resumida todo esto de lo natural y lo bio…yo desde luego que estaba muy perdida me voy encontrando con tus explicaciones. En particular me interesa mucho la sección “no es Bio pero mola bastante”. Yo, por ejemplo, uso desde hace años el agua termal de Avene y no me ha dado por mirar la composición, pero te diré que me encanta porque calma mi piel muchísimo, sobretodo en verano, después de la playita…y oye, salvo que me digan que testan en animales (que eso no lo perdono) no creo que deje de usarla. Por tanto, este discursito sirve para contestar a tu pregunta en cuanto a mi nivel de exigencia en las etiquetas…pues de momento, así a groso modo, te diré que exijo que no testen en animales y que muestren claramente los ingredientes (como hace Apivita, que por eso me gusta tanto aunque no sea enteramente natural) y que no pongan que lleva un producto estrella y venga al final de la lista…pero como con todo, con el tiempo y viendo los resultados, mi nivel de exigencia aumentará. Besos.

  • Contesta Maria Marzo 10, 2014 at 11:31 am

    Hola!!!
    Soy nueva en todo esto d la cosmetica bio, he visto una marca que se llama Natura Siberica pone que es ecologica y muchas cosas estan certificadas por Ecocert.
    Que tal es??
    Tambien he visto unos labiales con color de Dizao certificados por el sello d Estados Unidos. Los conoces??
    Gracias por toda la informacion que pones en el blog!!!!
    Maria

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