Browsing Tag

rutina

BELLEZA

Mi rutina facial bío – Invierno 2014-2015

rutina facial bio orgánica natural econatural invierno cosmetica certificada

Foto: Miss Bio

Llevo meses siguiendo la misma rutina, con muy pocos cambios, y sobre todo muchas vueltas “a lo seguro” con lo que os puedo asegurar que lo que hoy os enseño, es una rutina en la que no sólo creo sino que la tengo comprobadísima (sobre mí, obvio).

Dado los lustros que llevaba sin publicar, confío en que me creáis cuando os digo, como los niños cuando juegan al escondite, que “tiempo he tenido”… :D

LIMPIEZA

rutina facial bio organica ecologica natural limpieza cosmetica certificada invierno 2014 2015

Foto: Miss Bio

Mañana

Ya es el segundo invierno que paso con mi querida Bûche de Noël de Lush. Y ya es la segunda vez que, cuando llega marzo se me acaba puntualmente coincidiendo con su fecha de caducidad. Y me entra la misma nostalgia…¿Podré vivir sin ella hasta el año que viene? El año pasado la remplacé por Piel de ángel, que está muy bien, pero no sé….ésta tiene algo, un “no-sé-qué” que la hace muy especial para mí.

Noche

Este desmaquillante, que dice ser “la crème de la crème” de las cremas desmaquillantes, es una delicia. Aunque no me atrevería a una afirmación tan ambiciosa, ni siquiera en el universo tan especial que ha elegido la marca para su marketing (está inspirada en el mundo de la magia, de la brujería…), sí he de decir que me resulta muy agradable: cremosa, fácil de masajear, de aclarar, eficaz… Pero sobre todo para mí, más allá de un excelente desmaquillante, “En deux coups de baguette” es una auténtica magdalena de Proust, ya que huele exactamente igual que la cola Cléopâtre de la que os he hablado mil veces, con la que masacraba mis cuadernos de Infantil a base de untar y untar, solo por el placer olfativo… Existe una versión de Rosa, además de esta de almendra, que probé en mini-talla y ya os imagináis que no voy a comprar, y una muselina, en un original color negro, que me arrancó la piel de cuajo la única vez que la utilicé: no la recomiendo.

Ocasional

Ya sabéis que no soy muy fan de la exfoliación, especialmente desde que en Dr Hauschka me recomendaron directamente dejar de hacerlo, pero este producto me llamaba la atención y quise darle una oportunidad. ¡No me arrepiento en absoluto! Se trata del exfoliante de la gama Age Defy+ de Green People, una gama destinada a pieles maduras, que enfoca sus esfuerzos en la regeneración y la luminosidad. En mi caso puedo deciros que me resulta súper suave, no araña en absoluto, huele a cítricos que es una delicia, y lo más importante: los resultados están ahí desde el primer uso. Una piel más lisa, más uniforme, y sobre todo, más luminosa. Es la primera vez que observo estos efectos con una exfoliante (ya sé que debería ser “lo normal”, pero en mi caso lo habitual es que salga con la cara roja a cachos, si se han pasado de “eficacia”, o si es muy suave, con la misma cara que al principio).

HIDRATACIÓN/NUTRICIÓN

rutina facial bio organica ecologica natural tonico hidratante cosmetica natural certificada

Foto: Miss Bio

Mañana

Fotografié el tónico junto con las hidratantes aunque en rigor debería ir con la limpieza, espero que me perdonéis esta licencia… Este invierno he estado usando el Hidrolato de bambú de Aroma-zone, y sinceramente, ¿qué queréis que os diga? Yo es que a los tónicos no les he encontrado nunca la gracia. Los uso porque soy una alumna muy aplicada, pero estoy empezando a dudar de si realmente son necesarios/útiles (soy aplicada pero por suerte conservo algo de espíritu crítico). Salvo con el Tónico especial de Dr Hauschka, con el que sí he de reconocer que noto una diferencia, con los demás es como si me echara agua, y no tengo la sensación de que me estén aportando un auténtico beneficio. Con este me ha pasado lo mismo, aunque al menos, si los efectos positivos no son cuantificables, tampoco observo efectos negativos, y es agradable de usar (siempre que te tomes la molestia de ponerle un pulverizador o trasvasarlo a un frasco que lo tenga).

Como hidratante me cuesta mucho despegarme de la Hidratante piel mixta de MATARRANIA, y este invierno lo he intentado, pero no ha habido manera: siempre vuelvo a ella cuando mi piel “se queja” por algún cambio que le he metido a mi rutina. Y siempre me recibe igual: apacigüando la situación y normalizándola en pocos días…

Aún así, como la información manda y hay que probar las novedades, la he estado alternando con el sérum de la nueva gama piel madura de MATARRANIA. Este sérum, cuyo nombre oficial es Sérum facial regenerador y reafirmante piel madura (toma aire), contiene “una cuidada selección de aceites vegetales de lino, rosa mosqueta, germen de trigo, avellanas y oliva verde, especialmente seleccionadas como los aceites vegetales con más ácidos grasos esenciales y vitaminas, para un profundo efecto reafirmante y atenuador de arrugas. Los aceites esenciales de geranio, palmarosa y jara activan además la regeneración celular para una piel más radiante y joven.” Huele a jara, es algo que tenéis que saber ya que por lo visto no es un olor que le guste a todo el mundo, aunque personalmente no me desagrada en absoluto. Es fuerte, sí, pero me gusta, siento que me activa, que me llena de energía. Evelyn me recomendó usar este sérum una o dos veces por semana, en lugar de la hidratante, ya que mi piel no es (todavía) madura (pero todo se andará…), y aunque en teoría no lo necesite, os diré que ya le he encontrado una utilidad: es increíblemente eficaz (y de forma inmediata) sobre las arruguitas del contorno de ojos. Esas que todos tenemos, las de la risa. Pues no sé cómo lo consigue, pero las alisa, las difumina….diría incluso que las borra al instante! Así que aunque no sea su función primera, si buscáis ese tipo de efecto, ahí lo tenéis. Por lo demás siento que es un producto lleno de beneficios para la piel y que aporta un gran plus de salud a mi neceser, así que encanta tenerlo a mano para usarlo de cuando en cuando…

hidratacion nutiricion facial bio ecologica certificada cosmetica natural MATARRANIA

Foto: Miss Bio

Mañana y noche

Y para terminar, ya que os estoy hablando de esta gama, deciros que hace unos días remplacé el hidrolato de bambú por el Tónico regenerador piel madura, y de nuevo, le he encontrado una utilidad a un tónico, en este caso en la sensación inmediata tras la aplicación. Al final va a resultar que soy fan de los tónicos y todo ;-) Explico: como sabéis, sigo el protocolo Dr Hauschka, que implica un cuidado nocturno libre de grasas. Pero últimamente, mi piel se estaba sintiendo “acartonada” tras la limpieza, y el hidrolato de bambú no me ayudaba mucho con eso, así que empecé a usar el de MATARRANIA, que tiene una pequeña proporción de aceites en su composición (rosa mosqueta y oliva verde), y… ¡mano de santo, oiga!

Siento que he encontrado un término medio entre la rutina libre de grasas y la aplicación de una crema de noche, en la que sigo dejando la piel libre para su autolimpieza, pero sin tampoco sentirla excesivamente incómoda. ¿Qué opináis? ¿Estoy siendo una hereje? ¿Deberían meterme en la cárcel de las biotistas conversas y torturarme cada noche bajo capas de crema Nivea de la del bote azul? ¿Me perdonáis la vida? ¿Vosotras hacéis adaptaciones de este tipo? ¡Confesad, impuras! ¡Me sentiré menos sola!

BELLEZA

Mi rutina capilar

Ya os lo conté: esa categoría sumaba poco a mi contador bio.

No porque usara productos químicos (hace tiempo que desterré la silicona de mi melena), sino porque los que usaba, a pesar de ser orgánicos y de calidad, no le gustaban a mi pelo.

Y eso que en los últimos años, he debido probar todos los champús y acondicionadores naturales y orgánicos que existen en el mercado. ¡Incluso los que no existen! Los he probado todos.

Pero no terminaba de encontrar “mi” champú.

Sé que a muchos os sonará este quejío, porque más de una biotista me ha escrito contándome desventuras similares. Por alguna razón, en tema de champús y compañía es más difícil alcanzar el 100% Bio.

Al principio podemos pensar que es porque la silicona tarda en irse del todo, y el pelo se queda como “desnudo”. Tiene que volver a encontrar su equilibrio sin esa muleta a la que estaba acostumbrado. Vale.

Pero eso es durante un mes, dos como mucho. Después ya creo que es otra cosa, porque de verdad que yo llevo muchos años “en búsqueda”.

En fin, no estamos aquí para teorizar, no vamos a descubrir la parábola del champú orgánico, yo lo que os quiero contar es que ¡ya está! ¡Al fin puedo decir que tengo una rutina capilar!

Sin duda, mi vida va a ser ahora mucho más feliz (modo ironía: ON).

Bueno, vamos al lío, os enseño mis tres fundamentales:

Rutina capilar con John Masters organics, champú natural, orgánico, mascarilla sin silicona, sin sulfatos, sin parabenos, Tangle Teezer

1. Champú 2 en 1 de Zinc y Salvia, de John Masters Organics

2. Tangle Teezer

3. Mascarilla Reconstructora de Miel e Hibisco, de John Masters Organics

Sí, hay un Objeto Rosa No Identificado en mi rutina.

Las que llevéis un tiempo en la blogosfera conoceréis el Tangle Teezer, es el cepillo de moda.

Pero para las demás resumo: es un cepillo que de tanto leer que era “revolucionario” me daba para atrás. ¡Parecía tan de Teletienda!

Y al final, no sé en que descuido me lo compré, y lo único que os puedo decir es que….¡¡¡es revolucionario!!!

Desenreda el pelo (¡incluso mojado!), no rompe ni un pelo y no da tirones.

Yo, que no sé adonde se me va el umbral del dolor cuando me tiran del cuero cabelludo -se me siguen saltando las lágrimas cuando recuerdo mis últimas (en todos los sentidos) mechas californianas- os puedo asegurar que es la cosa más increíble que he probado.

Gracias al Tangle Teezer no necesito acondicionador. Tengo éste, también de John Masters Organics: me gusta mucho, pero no lo necesito así que cuando se acabe, se acabó.

Sí, una de mis líneas de búsqueda cuando intento diseñar una rutina “definitiva” es la sencillez. Puede que os cueste creerme, porque aquí lo que veis es un despliegue de productos sin control, pero la realidad es esa: todo forma parte de mi búsqueda de la rutina mínima. Nada me gustaría más que tener 1 limpiadora, 1 crema, 1 jabón y 1 champú (y tooooodo el resto de la casa llena de maquillaje, sí, eso también). Pero para eso hay que investigar mucho, y probar más. ¡Y en esas estamos!

El champú es éste del que ya os he hablado mil veces, ya voy por el segundo bote y en breve me haré con otro porque no puedo vivir sin él. Normalmente, lo que hago cuando encuentro una rutina es: cuando se acaba un producto, pruebo otro, y después vuelvo al “titular”. Eso estoy haciendo con las cremas faciales y las limpiadoras, por ejemplo, para seguir probando cosas y poder hablaros de ellas, pero con el champú, ¡creo que me voy a plantar!

Y el otro producto de mi rutina es la mascarilla. Porque claro, no uso acondicionador porque ya no lo necesito para desenredar, pero de vez en cuando sí me gusta darle a mi pelo un cuidado extra. Para eso tengo esta mascarilla que probé por primera vez en Green Hair and Beauty, y que me encantó. Tengo que decir que una vez más: hay que hacer caso a los profesionales. Cuando me dijeron que era muy importante darle el tiempo necesario para actuar, dije “Sí, sí, claro, claro”. Luego llegas a casa y el día que quieres tener el pelo bien coincide con que vas con prisas y te la pones igual. Y primero piensas: “Ay dios, he vuelto a comprar un producto inútil”. Después la pruebas otro día en condiciones, dejándola actuar y… te das cuenta de que Mamen tenía razón. Hay que darle tiempo :D

Y hablando de tiempo: ¿tenéis tiempo ahora para contarme como vais de rutina capilar? ¡Sobre ese tema la mayoría tenemos tanto que contar! (y a menudo, lamentar)…